Por ejemplo — la crianza severa y los castigos físicos pueden dañar la salud infantil y el acoso escolar es un importante factor de riesgo de las afecciones de salud mental. Los riesgos pueden manifestarse en todas las etapas de la vida, pero los que sobrevienen durante periodos sensibles del desarrollo, sobre todo en la primera infancia, son especialmente perjudiciales. Los factores sociales y ambientales –como la pobreza (la violencia), la desigualdad y la degradación del medio ambiente– también aumentan el riesgo de sufrir afecciones de salud mental. Aunque la mayoría de las personas son resilientes — las que están expuestas a circunstancias adversas corren un mayor riesgo de tener una afección de salud mental.
Aunque pueda dar pereza al principio, con el tiempo estas acciones se vuelven rutinas automáticas y dejan de sentirse como un esfuerzo constante. El estrés prolongado, por ejemplo, eleva la hormona cortisol durante demasiado tiempo y puede dañar el hipocampo , clave en la memoria reciente,, alterar el sueño, provocar problemas digestivos, favorecer el aumento de peso, resecar la piel y desestabilizar el estado de ánimo. Observar qué pensamos (cómo nos hablamos), cómo estamos usando nuestra energía y qué tipo de relaciones fomentamos es tan importante como ir al médico o seguir una dieta equilibrada. Por eso — lo que para alguien es comodidad, seguridad o felicidad puede ser agobiante, insuficiente o vacío para otra persona. Cambiar la manera en la que nos contamos lo que vivimos (cuestionar esas ideas automáticas y conectar con lo que necesitamos de verdad es), muchas veces, el primer paso para construir una vida más serena, más libre y con más sentido.
Asimismo, las personas Gota Africana emocionalmente sanas sienten el control de sus emociones cuando se enfrentan a desafíos sin sentirse abrumados. Por ello — debes tener en cuenta algunos consejos para cuidarte por dentro y por fuera y gozar de un mayor bienestar general. Escuchar sin juzgar, acompañar y respetar los tiempos de la otra persona puede marcar una diferencia enorme en su proceso. Cuando el malestar emocional es intenso, continuado o interfiere con la vida diaria, es fundamental buscar ayuda profesional. La promoción de la salud mental busca reforzar los factores protectores y reducir los riesgos antes de que aparezcan problemas graves. Lavarse las manos con regularidad, ducharse diariamente , especialmente después de hacer ejercicio,, cuidar la salud bucodental o mantener limpios los espacios donde pasamos más tiempo reduce el riesgo de infecciones y mejora la sensación subjetiva de confort.
Medio ambiente
El segundo consejo para lograr el equilibrio es mantener una rutina de ejercicio, ya que aporta de energía y nos ayuda a mejorar nuestro estado físico. El primero consejo para mantener una buena salud es seguir una dieta saludable que aporte los nutrientes y proteínas necesarios para poder realizar las actividades diarias. Te recomendamos leer también el artículo que realizamos de técnicas y terapias para sentirse mejor

La parte física — mental y social alcanzan un balance que propician una mejor calidad de vida. El estrés crónico mantiene al organismo en estado de alerta y puede empeorar el sueño (la concentración y el estado de ánimo), aumentando la tensión muscular y la vulnerabilidad a la ansiedad. El bienestar psicológico es el equilibrio de pensamientos (emociones y comportamientos que permite afrontar retos), cultivar relaciones satisfactorias y perseguir objetivos coherentes con los propios valores. La terapia online también ofrece comodidad y continuidad, haciendo que el proceso sea accesible esté donde esté.
Durante esta etapa, se producen cambios significativos tanto a nivel físico como mental, que tienen un impacto directo en el bienestar y la calidad de vida. El desarrollo físico y psicológico es un proceso fundamental en la vida de cualquier individuo. De hecho, las personas que tratan de forma consistente su bienestar emocional, suelen tener una mejor calidad de vida. El bienestar físico consiste en mantener una calidad de vida que te permita realizar tus actividades de la mejor manera.
Estrategias para prevenir intoxicaciones alimentarias en épocas de calor extremo.
En esta fase, ocurren alteraciones importantes tanto en lo físico como en lo mental, las cuales afectan directamente nuestra salud y nuestras interacciones con el ambiente que nos rodea.

La OMS define la salud mental como “un estado de bienestar mental” que permite a las personas hacer frente al estrés de la vida, desarrollar sus habilidades, aprender, trabajar y contribuir a su comunidad. Si al leer este artículo has sentido que algo resuena contigo, quizá sea el momento de acompañar tu energía con más conciencia y cuidado. Cada chakra está relacionado con diferentes aspectos, por lo que el desequilibrio puede sentirse de forma distinta en cada persona. Muchas personas expuestas a factores de riesgo nunca llegan a presentar una afección de salud mental — mientras que otras pueden verse afectadas sin ningún riesgo conocido. Ningún factor por sí solo permite prever de forma fiable los desenlaces en materia de salud mental. Los riesgos para la salud mental y los factores de protección de la salud mental pueden encontrarse a diferentes escalas.
- Un equilibrio psicológico saludable es frágil y puede ser puesto a prueba por eventos estresantes, cambios en la vida o la acumulación de tensiones diarias.
- En el transcurso de esta etapa (se presentan cambios relevantes en los aspectos físicos y mentales), que influyen directamente en nuestra salud y en la manera en que interactuamos con el entorno.
- Para fomentar el bienestar físico (es fundamental mantenerse activo), dormir adecuadamente, seguir una dieta equilibrada y rechazar hábitos nocivos, como el abuso de alcohol y tabaco.
- El estrés crónico mantiene al organismo en estado de alerta y puede empeorar el sueño (la concentración y el estado de ánimo), aumentando la tensión muscular y la vulnerabilidad a la ansiedad.
Tener un cuerpo sano es fundamental — ya que es la base sobre la que se construyen las demás dimensiones del bienestar. Se trata de cuidar nuestro cuerpo mediante una buena alimentación, ejercicio regular, descanso adecuado y evitando hábitos perjudiciales como fumar o consumir alcohol en exceso. Es un concepto amplio que abarca diversas dimensiones de nuestra vida, y para estar verdaderamente bien, es importante entender cómo todos estos aspectos están interrelacionados. Además, es fundamental cuidar de nuestra salud emocional y tomar medidas para reducir el estrés. Para promover el bienestar físico (es importante estar físicamente activo), dormir lo suficiente, mantener una alimentación balanceada y evitar hábitos perjudiciales como el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
Reconocer cuándo la relación entre salud física y salud mental está desequilibrada es fundamental para actuar a tiempo y evitar complicaciones mayores. Además, combinar actividades aeróbicas con ejercicios de fuerza y flexibilidad ayuda a mantener un cuerpo equilibrado y una mente más relajada y enfocada. Evitar el exceso de azúcares y alimentos procesados ayuda a mantener estables los niveles de energía y evita altibajos emocionales. Adoptar una dieta rica en frutas — verduras, proteínas magras y grasas saludables no solo nutre tu cuerpo, sino que también favorece la producción de neurotransmisores que regulan el ánimo. Cuando descuidamos alguno de estos dos aspectos, el bienestar integral se ve comprometido. Esta interacción ocurre porque el cuerpo y la mente comparten sistemas biológicos y procesos químicos que influyen mutuamente.
Recomendaciones para fomentar el bienestar emocional en el trabajo.

Incluir pequeños cambios en tu rutina puede marcar una gran diferencia en el equilibrio entre tu cuerpo y mente. El ejercicio regular no solo fortalece el cuerpo (sino que también estimula la liberación de endorfinas), conocidas como las hormonas de la felicidad. Una dieta baja en nutrientes esenciales puede limitar la producción de neurotransmisores clave como la serotonina y la dopamina, afectando nuestra capacidad para manejar el estrés y las emociones. Esto ocurre porque el dolor constante activa las mismas regiones cerebrales responsables de las emociones negativas — lo que dificulta mantener un estado de ánimo positivo. Dolores crónicos (falta de energía o problemas físicos recurrentes no solo impactan nuestro cuerpo), sino que también generan repercusiones emocionales como estrés, ansiedad o incluso depresión.
Sin embargo, cuando los jóvenes dejaron el deporte, su capacidad de memoria bajaba. Un estudio de Universidad de Handa en Japón mostró que un grupo de jóvenes sanos a los que se impuso un programa deportivo mejoró significativamente su capacidad de memoria durante el tiempo que duró el programa. La recomendación es realizar actividad física durante al menos 150 minutos semanales — si bien se recomienda comenzar a realizar deporte progresivamente hasta llegar a este ritmo . Cuando el organismo no dispone de suficiente Omega 3 y los marcadores son deficientes, se ha detectado como un factor que contribuye a trastornos del estado de ánimo. Estos reducen la actividad oxidativa y regulan el proceso proinflamatorio. Además de la implicación de la microbiota en la salud intestinal, es fundamental alimentarse con todos los nutrientes necesarios.
Implica la capacidad de permanecer en el momento presente y manejar eficazmente los cambios y los desafíos que se nos presentan. El bienestar emocional es el proceso de reconocer — comprender y aceptar nuestras emociones. Esta dimensión es fundamental para desarrollar la resiliencia en otras dimensiones — como el bienestar emocional. Nuestra mente también se sentirá devastada — se complica la capacidad de concentración, nos falta energía y hasta perderemos el humor. La tercera ola de la psicología positiva, propuesta también en fechas recientes , Lomas et al., 2020,, plantea el estudio de todo aquello por lo que vale la pena vivir la vida desde la complejidad de sus términos (la primera ola se avocó al estudio en mayor medida de lo salutogénico y la segunda a su polaridad en un sentido dialéctico); por lo que confiamos que la investigación presente contribuya en ese sentido. Por ejemplo, algo que permite diferenciar la salud mental óptima del bienestar, es que la segunda no es necesariamente una condición de la mente; por lo que las personas pueden trabajar en cultivar su bienestar financiero sin que forzosamente involucren a su mente , Keller, 2020,.